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miércoles, 29 de septiembre de 2010

Haika mutil, jeiki hadi

Oye muchacho, levántate. Ya no sirve quejarse, planear huídas, cambios de dirección, ahora toca vivir al día. Que la vista no te permita ver más allá del horizonte de esta tarde, y no puedas darte la vuelta para lamentarte.
Trajes de novia, ancianos exprimiendo la sabia de vida, niñas que se alejan siendo mujeres, y tú, encarrilando esta batalla de soledades.
Ya has conocido el amor, y le has escrito:

"muéstrame la esperanza y el deseo; permíteme soñar y firmemos el contrato de invencibilidad. Convénceme de tus garantías e invítame a responderte, que me sienta partícipe, y , por supuesto, culpable. Vive sincerando sus mentiras y las mías. Desempolvemos esta bruma tarde, tanto que nos duela hasta el alma y soñar solo sea un maldito sueño. Quiéreme con las ganas de volar,píntame una casa, una calle, nombres de personas que jamás existirán, y sonríeme siempre, para que se me grabe bien dentro y el llanto sea incontenible".

Haika mutil, jeiki hadi.

miércoles, 22 de septiembre de 2010

Una noche cualquiera

Las dedos de una guitarra nerviosa, la soledad buscada en el momento en que perdemos la noción del instante, y el miedo a la traición tras asumir la pérdida. Se tiñe el cielo y la habitación parece abrirse al mundo, las velas son farolas y esta silla un banco en el rompeolas. El humo es niebla. El bajo coincide con el momento en que se deshacen las olas y una sensación de completa armonía inunda el escenario. Es entonces cuando entras en escena, y una melodía celestial ahoga cualquier ruído, la vista se nubla y enfoca un camino, irreal, demasiado perfecto. La banda sonora de una película de piratas acompaña los versos de un poema romántico de Lope, y te acercas durante tanto tiempo que se hace eterno, y así comprendo la distancia insalvable. De repente estalla la guerra, y no dejas de llorar, te das la vuelta,abrazas a los niños y corres. Nos alcanza la metralla de tu huída y buscamos desesperados el agua que oxigene las heridas.

martes, 21 de septiembre de 2010

Resurrección

Obligado olvido,
pues la contra es muerte,
cerillas que incendian velas,
tus pasos que nunca vienen,
nostalgia, sueños y apego,
revolución de lágrimas.

Obligado resurgir,
pues la contra es rendición,
horizonte frío y seco,
asesinar la habitación,
huellas, pasado y muerte,
perder el norte.