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martes, 27 de diciembre de 2011

31 días

Bastaron 31 días para deshacerse de un soplido de un sabio y un ángel. Al primero se lo llevó la brisa de Diciembre, poco a poco, erosionando la roca, lo duro y lo blando, la piel y el alma. "Que pena" decía mientras se consumía en el sillón. No hubo clemencia, y fue más díficil de lo esperado. El sabio aprovechaba cada instante para repartir historias, conocimientos y consejos. "Nunca permitas que te digan que no vales para algo" susurraba clavando sus ojos azules en mi frente. Aquella noche me senté sobre su cama, le ayudé a incorporarse cuando el peso de su cuerpo le hacía escurrirse hacia el fondo, y nos agarramos las manos. A veces no hacen falta palabras. Cruzamos tristes sonrisas y miradas que espantaban por momentos el viento cruel. Supe, al soltarle, que no habría otra vez, que se acababa el tiempo. Le abrazé, le miré a los ojos y le dije con voz entrecortada "te quiero mucho", y respondió exactamente lo mismo, de la misma manera. Atravesé la puerta y conté cada minuto hasta amanecer.
El ángel voló con Enero. Estaba tan ocupada en lo demás que fue fácil sorprenderla desprevenida. Dos días antes yo escribía "Vida y muerte" con el punto de mira en su rostro. "Me alcanzo el acorde triste que termina...". A penas una semana antes hablamos, yo tratando de disimular mi completa admiración, ella tan natural como de costumbre. No pude despedirme, no desvelé mi secreto, no era el momento.
Si alguien espera sonrisas, algún tipo de agradecimiento, fe, esperanza, comprensión o demás, simplemente le diré que se vaya a la mierda directamente, sin dar ningún tipo de rodeo. Me queda brindar a su salud, recoger semillas, cuidarlas, y, como dice Ismael, tratar de cumplir con lo que has prometido. La fe es un arma para contrarrestar el miedo, y yo no lo tengo, yo no te espero.

miércoles, 21 de diciembre de 2011

Nativitas

Navidad proviene del latín "nativitas", que significa "nacimiento". Sin embargo, a pesar de presumirse como un tiempo de celebración, la Navidad es la fecha más amarga del año. Nadie recuerda el primer verano sin alguien, pero todos se estremecen al llegar la Nochebuena y ver un sillón desocupado. Será el ambiente, el frío polar, la unión, las luces en una oscuridad casi constante. El caso es que cuando uno agarra la guitarra en estos días piensa diferente, añora en exceso y se reconcome por dentro.
Quizás no estamos para enhorabuenas con los tiempos que corren (en general y en concreto), y sea una buena terapia de grupo estimular el lacrimal, tenderse la mano y repartir abrazos.
Mientras pase el tiempo trataré de valorar los sillones ocupados y recordar con risa los vacíos, aunque siempre haya un reflejo.

martes, 20 de diciembre de 2011

Experiencia

Cargamos el alma y la mente de equipaje pesado, recogido en todos los lugares que pisamos. Aprendemos, a base de repetición de fracasos, directrices, consejos de conciencia. Nuestra maleta no discrimina lo bueno o lo malo, lo justo o lo injusto, lo evitable o inevitable. Y a la hora de repetir un destino sabremos comportarnos. Si decidimos actuar es que no estamos preparados. La experiencia se capta en el momento en que ésta se adapta a uno, y uno es plenamente consciente de ello. La experiencia no siempre es solución, a veces simplemente se comporta como un pequeño diablo que no puede dejar de recordarte el poco caso que hiciste a alguien que ya descansa en cama de madera, o la excesiva preocupación que otorgaste a alguien que ahora no piensas. La experiencia evita baches y aconseja direcciones, pero uno no puede sacar nunca un infinito en esta asignatura, ya que ésta no termina. Siempre hay nuevos destinos, situaciones desconocidas, otras que parecen similares hasta que descubres que no lo son... Además, uno es hombre, y no siempre está por la labor de repasar la lección. Tal vez esta vez valga la pena arriesgarse, y éste sea un buen principio, principio de incertidumbre.

jueves, 8 de diciembre de 2011

Caminos y huellas

Arranca sin problemas y me voy a tu portal, y a todos los lugares donde nos perdimos sin preocuparnos ni un segundo. La cuesta de tu casa se hacía dura y nos bajabamos de la bicicleta de paseo para caminar con la lengua fuera. La entrada a tu colegio me recuerda a aquel vigilante de seguridad extraño que decía conocerte, "buena chica, ¿es tu novia? que bien, que bien" y me contaba su vida por episodios discontinuos. Yo miraba al reloj hasta que salías, con el uniforme de cuadros oscuros y tu cara de siempre, siempre distinta. Bajábamos la cuesta de Eirís como dos locos en una misma bicicleta, y cuanto más me decías "frena!" mas aceleraba. Después llegaba el llano y la atábamos a cualquier farola y nos perdíamos en la tetería, en el Madame, Azcárraga o cualquier lugar diferente y desconocido.
Vuelvo a subirme al coche, y recorro los lugares donde aparecías por sorpresa, cuando las cosas apuntaban a torcerse, para enderezarlas con zancadas largas, melodías de guitarra y besos lentos. Me siento en el banco donde te canté aquel verso tan crudo... "si quieres largarte recoge maletas que yo abro la puerta", el mismo que borramos de un plumazo improvisando un musical. Después me voy al parque en el que apareciste por sorpresa, con pantalon corto rojo, una camiseta de recuerdo, y coleta alta tensando tu cara.
Paso por delante del museo donde solías visitarme aquel otoño, y rodeo el patio descubierto del edificio, y me siento en el mirador donde fumamos caladas de caricias con las manos.
Desde el coche lamento no haberte invitado a ocupar el asiento de al lado, eternas promesas... Marrakech.
Vuelvo a casa, aparco el coche y bajo al perro, y descubro que era la segunda farola la referencia exacta. Entonces me tuerzo a la derecha, subo la cabeza, y encuentro tu brillo entre los dos edificios. Hablamos. Tengo la sensación de acaparar la conversación, le pongo música al momento y silabeo al ritmo de las notas. Es la hora de subir. Nos despedimos. No lo olvides, somos los mejores. Métete en mis sueños luna llena.

miércoles, 30 de noviembre de 2011

Película

Huele a hierba seca, a la calma y sus acordes. El mundo trata de arrebatarnos días de luto, no quiere memoria para nuestras cicatrices. Y si es así, si es parte de la vida... la lluvia quema, la gente espera muertos vivientes. Y no sé si el pasado es origen, si son antiguas emergencias de aferro, o es cuestión de siete días. Sea lo que sea demos la espalda, seamos okupas, ermitaños, bohemios vividores, no quiero sentirme más y yacer a su lado. Evitemos el odio a nuestra cárcel, imaginemos que es un lugar secreto, que allí no nos controlan. Corramos sin avanzar en la ruleta que lleva al pan. Cada día amanece para ti, se atrasan los relojes en descuadres de guíon. Lo siento, nunca estás solo.

martes, 29 de noviembre de 2011

Estrellas oscuras

Que bueno sería poder decir todo lo que uno quiere, sin consecuencias, sin malas caras, sin retiradas. Que bueno sería no tener preocupaciones, y no añadiré un pero. Que bueno sería que no existiera el dolor, que todo fueran alegrías, y en extrañas circunstancias, rutina a lo sumo. Puede que sí, que morir sea parte de la vida, la única parte que no eliges. Nacer para morirse, nacer para vivir. Reina el caos si hoy es siempre, y florecen tumbas si mañana es tarde. Apresúrate despacio en el camino, sobrevive cien veces a la muerte, declárate en huelga permanente. Hoy más que nunca... el planeta y sus mentiras.

lunes, 28 de noviembre de 2011

Retirada y victoria

Acaban de proponerte la guerra. Y dudas si beneficiarte de sus poderes malvados, y lucir medallas que otros cargarán y cargaron. Quizás rendirse sea lo más sabio, o tan solo eres un cobarde, de los que no quedan. Ahora la mayoría se lanzan a los cañones, terminan la carga, se desnudan y vuelven a perder. Una retirada a tiempo puede ser tu victoria. No hay que luchar todas las batallas, en algún caso se trataría de un suicidio, en otros tu superioridad no permitiría relucir al orgullo a pesar de los aplausos secos.
Dudas si es odio, tienes secuelas de herido reciente; que no te miren despacio, que ni se fijen más que desde abajo, coge las riendas y adelante hasta oler el peligro. Y bájate del caballo ganador y agárrate al siguiente mientras caminas sin girarte ni un segundo. Hazte piedra impermeable, no te preocupes por no salir, quizás te descubran un día.

miércoles, 23 de noviembre de 2011

Madre

En las noches de madre se extraña su abrazo, sus largas preguntas, su beso y la cruz. Madre es el despertador sin sonido, el ángel custodio y conciencia, romper la distancia. Madre siempre se preocupa, se interesa y quiere saberlo todo, y lo sabe, aunque a veces se calla. Madre es el raíl derecho al cielo con potencia para acarrear los vagones que le vengan en gana. Madre siempre ocupa el asiento de al lado, aunque esté ocupado, aunque no exista. Madre me observa desde la acera cuando fumo en el balcón, desde la mesilla cuando duermo, desde el aire cuando vivo al día.
Madre es roca envuelta en caricias, es eterna, no se molesta si le arrebatas una vida, v te ofrece otra a pesar de que la niegues mucho más que tres veces. Madre es obligación ante desidia, y deseo ante anhelo. Madre es la sorpresa del octavo día. Madre comparte tu llanto, te recibe en la puerta hayas vencido o llegues derrotado; y si ríe... si madre ríe es impensable no flotar sobre tus pasos. Madre es todo a cambio de lo que te de la gana.
Por ser pañuelo, abrazo, camino, esperanza, ejemplo...gracias Madre.

domingo, 20 de noviembre de 2011

1992

De noche volviste a la primera fila de mis conciertos, sin murmullo de fondo, a solas en mis rodillas, viendo caer la lluvia nerviosa de Madrid desde el balcón de esta habitación. Repasé las canciones que nos pertenecen, traté de ganarme tu atención cantando "tu sabías que aquello no saldría bien y aún así te metiste de lleno" con el tono infantil que te gusta darle, y comprobé que olvidé la letra de algunas canciones, pero supe salir del paso girando el micrófono. Fue el concierto que siempre soñé, íntimo, a oscuras y con vistas. Si hay que poner alguna pega diré que nos faltó la luna en el cielo, pero todavía no ordeno sobre el ejército de nubes grises que surcan el cielo.
Y mientras canté me metí en nuestra piel. Durante la intro de "Te echo de menos Charlotte" conté mis falsas impresiones sobre aquella chica pija que colgaba fotos egocéntricas en sus redes sociales, y confesé que las espiaba con mezcla de admiración y rechazo. Incluso reconocí que un amigo llegó a ponerte de fondo pantalla. Y llego aquel final de Noviembre, llámalo karma, destino o casualidad, pero nos cruzamos. Me viste sobre los brazos de aquella chica de la que siempre te has reído, "era una gorda". Y me crucé con tu mirada demasiadas veces. Me invitaste a una copa. Alguien dijo alguna vez que hay dos tipos de idiotas, los que se enamoran de camareras y los que creen que éstas le hacen caso. Creo que aquella noche fui un poco los dos. Amaneció el domingo y hablamos, intercambiamos el Aunque tú no lo sepas" de Luís García Montero por un "Huye del triste amor" de Machado. Y pasaban los días y descubrí en éste último nuestra declaración de principios, entre libretas con ecuaciones de familias raras, escondites de besos prohibidos, y por eso mismo perfectos. Y me fui sorprendiendo, saqué al loco que llevaba dentro, y descubrí que vivir de lleno no era hacer grandes cosas sino hacer las que siempre has querido. Y así fue. Y hicimos de nuestros paseos por el barrio musicales, buen karma, altruismo y complicidad. Pasamos por rockeros despreocupados, desaliñados solidarios, bohemios poetas, cantautores, pastelosos recién conocidos que ocupaban una sola bicicleta a la salida de tu escuela, cocineros principiantes de paellas precongeladas, carpaccio y pasta. Y vestiste grandes pañuelos para ocultar mis marcas en tu cuello, por evitar el odio eterno de la suegra. En definitiva, me demostraste que estaba más que equivocado, y dejé a un lado mis absurdas preocupaciones, tu corta edad, y abrí la puerta a tu risa, tus caricias, hasta llegar a odiar y temer el sonido del despertador de tu móvil.
Por eso y más, mucho más, ayer di ese concierto, para desearte que cumplas muchos más, que nunca se acaben los 20 de Noviembre, que no me importa no ejercer mi deber de reflexión, que prefiero tenerte sentada en mis rodillas y recordar tu perfume y el tacto de tus manos. Y que cumplas muchos más y no sé cuando ni como , que lo celebremos juntos.

domingo, 13 de noviembre de 2011

Del día que te fuiste y consecuencias

Te recuerdo entre "No me importaría", "Deslumbrado" y "No estarás sola". Aquella noche dormías en casa, se acercaba un paréntesis con amplias posibilidades de derivar en infinito, así que me disfracé de cobarde valiente y destaqué sobre el plano de nuestra ciudad los lugares donde fuimos. Y te estremeciste entre lágrimas y sudor frío, y me pediste que me atara a tus manos, y entre nudos de cuerpos y besos secos prometimos.
Llegaba tarde al trabajo, la juerga del sábado se paga en domingo. Desaliñado y con aliento de ron me senté en mi puesto. Por suerte era uno de esos domingos vacíos de todo menos de sol y la gente prefirió pasear. No sentí nada raro esa noche, te pensé como todas, en la 110 de aquella residencia en San Cugat, y bebí y olvidé a corto plazo. Pasaron las horas, eran las cinco de la tarde, y apareció mi fiel amigo por las escaleras mecánicas. Pocas veces le recordaba tan serio, y con gestos le pregunté el porqué a través del cristal. Me hizo así con la mano, diciéndome "ven". Mi compañera asintió. Salí asustado, por la cabeza se me pasaron crisis de pareja, multas de tráfico, y ahora me sorprende que aquello me removiera tanto. "¿Que te pasa? ¿Estás enfadado?". Lo negó con la cabeza y, forzando la voz para aparentar tranquilidad me dijo "vamos fuera". Salimos por la puerta de emergencia,(mi único privilegio en aquel puesto de trabajo tan deseado por muchos) y lo escupió como pudo. Jamás me imaginé a mi amigo así. Y pensé en ti, en los besos que te mandaba cada noche de aquel verano a la luna (al universo en condiciones de niebla), me derrumbé, grité, maldije a Dios, y  abracé a mi amigo como quién pierde la vida. Te eché de menos, no vi un túnel con luz, pero si nuestra vida en momentos rápidos, te odié y te supliqué que volvieras. Pasaron minutos eternos, y no sé como, controlé mi respiración y volví a entrar. Me puse las RayBan y me derrumbé ante mi encargada. Mi amigo me llevó a casa. Sólo recuerdo recostarme en el asiento, y entre lágrimas balbucear una y otra vez "no puede ser, no puede ser". Subiendo en el ascensor me sentí incapaz de dar explicaciones a quién me abriera la puerta, pero la puerta estaba ya abierta y mi madre me esperaba allí con la misma cara que ponía cuando llegaba de jugar un partido de fútbol y ya sabía que habíamos perdido. La abracé como un niño, y lloramos. Y allí estaban todos, que ni se atrevían a mirarme, y no me sentí solo porque estaban ellos. Tengo la suerte de tener un grupo de gente que nunca falla, que regalan abrazos si flojeas, y no dicen nada cuando saben que de nada servirá, pero se sientan a tu lado y respiran.
Necesitaba cerciorarme, como experto en agarrarme a clavos ardiendo soñé con el error. Puse tu nombre en google y ya no salían tus poemas, ni mencionaban tu participación en aquel concurso de dibujo. Y no dejé de escuchar está canción aquellos días, de asomarme a la ventana fumando tabaco de liar buscándote entre nubes, ni de brindar por ti.
Te echo de menos, me faltas en todas las esquinas, en bocas de otras, en mi pobre iniciativa, en los besos, en servilletas de papel, conciertos en Santiago y teterías, en mi ciudad y en ésta. Me falta tu voz de negra cantando o dulce susurrando, me falta tu barbilla marcada y tus labios, me faltan tus ojos rasgados, el hueso de tu cadera,tus ojos pintados, tu letra, tus planes, tu forma de tocar la guitarra, tu compañía en momentos casuales, tu suerte, nuestra historia. Me sobran lágrimas, la "F", la "I" y la "N", me sobra conciencia y sueño.

jueves, 10 de noviembre de 2011

Acuérdate de morir

Te escribo desde un lugar extraño para decirte que te veo entre nubes y farolas, que sonrío cuando me imaginas en la luna y en caras de otras, o recuerdas mi silueta y aquella frase que no dejaba de repetir con acento andaluz. Lloro cuando lloras viendo fotos, o al volver de ver a Blanca por verme en sus gestos, y me emociono cuando me hablas, y me siento como una adolescente con su primer amor. Me hace gracia que antes de empezar digas mi nombre al completo como quien marca un número de teléfono, y te despides como si me estuvieras escribiendo una carta. Me alegra verte bien, y yo también me arrepiento de no haber estado más cerca de ti en mis últimos días.
Me siento impotente cada vez que dudas de mi existencia y pides señales que no puedo darte. Me muero por verte, y, como tú, también dudo si saludarte con un beso largo o con un abrazo. Al fin conseguiste tu sueño, acabaste la carrera y estás en Madrid en un piso, y hasta te sacaste el carnet de conducir.
Vive la vida, disfruta, sé feliz, no dejes de hablarme, y sobre todo, acuérdate de morir.

miércoles, 9 de noviembre de 2011

Brindemos

Por las noches que no amanecen, los amores prohibidos, las tardes de sol o paraguas, el adiós que irremediablemente no duele, los besos que saben a escamas, las resacas de ron de supermercado, las mentiras piadosas y las despiadadas, las habitaciones desordenadas, los ceniceros desbordados de cenizas sin tabaco, la muerte por sorpresa, los días subrayados en el calendario, la soledad buscada, la tabacalera de Lavapiés, las baladas de Damien Rice con pistola sin seguro, la vida en nueve meses, la mesilla repleta de periódicos que aciertan la fecha, la luz de las velas y el hueco en el balcón.

martes, 18 de octubre de 2011

Madrid

Madrid huele a tormenta y pobreza. En cada calle hay un hotel con camas de cartón para gente que no pudo perimitirse otra cosa, y hombres y mujeres tocan el acordeón, la guitarra o lo que haga falta por ganarse una moneda del cambio molesto en el bolsillo de los ricos que disfrutan las terrazas. En la plaza de Chueca un chico canta una sevillana que debe, o debería llamarse "Tengo miedo", y en la Plaza Mayor payasos, malabaristas y mimos adornan cada esquina. Mientras, a unos metros, en Sol, los jóvenes protestan por la desatención en el panorama nacional... democracia.
Yo enciendo mi vela de la creatividad en esta habitación que se me hace pequeña si el ventanal del balcón está cerrado. Escucho a mis musas e imagino alcanzarlas, y por qué no, superarlas. Lleno en Galileo, en Clamores y en Libertad. Añoro mis armónicas, en Do para "Esta noche tengo mas de lo normal", en Sol para "Aunque tú no lo sepas". Le pido la guitarra a Ben y trato de inventar acordes que estremezcan, pero parece ser que no lo hacen, al menos no le sucede a mi vecina, que golpea la pared como un juez sacude el mallete reclamando silencio.
Madrid es tierra de oportunidades, de sueños inalcanzables y amores platónicos. No entenderás como puedes sentirte solo estando tan rodeado de gente que viene y va, con prisa a todas partes. Seguro que si en el horizonte se avistara una mancha azul todos irían más despacio. Me gusta que todos me adelanten, yo no tengo prisa.

martes, 11 de octubre de 2011

Carta a una madre

Es un querer que siempre me quiere, sin agua para sus raíces, ni más cuidado que el que me pido darle. No me abandonas aunque te abandone, me acaricias el pelo y recitas cualquier frase que hace que no me sienta solo, eres luz de guía.

martes, 6 de septiembre de 2011

Recuerdos de un Septiembre que termina

Ni a duras penas ni tan deprisa, pasa un año.
Tomé mi primer vuelo, no por descubrir Barcelona, sino por tratar de rescatar un barco hundido por la ausencia, capitaneado por alguien con demasiadas ganas de despegar como para echar el ancla. Sentí poco a poco tu fuga con el miedo que hablamos y temimos en aquel Noviembre suave.
Temblé sin turbulencias, con la inseguridad en una nota de papel y una chaqueta de cuero azul. Tomamos tierra y me subí al autobús que me llevaba a la Plaza de España. Entre infinidad de vehículos a dos ruedas y personas a pie me perdí hasta la estación de Sans. Allí me subí a un tren ligero que me llevaría a San Cugat. Llegué a mi parada, parecida a una de esas estaciones de películas antiguas rodeadas de nada. Camine siguiendo las indicaciones de la mujer encargada de la seguridad del vagón, atravesé el túnel empachado de pintura, subí las escaleras, y descendí aquella calle hasta el Monasterio. Nada más pasarlo giré a la derecha y me encontré en lo que debía ser una de las calles principales. Tras cruzarla entera llegué a la plaza del pueblo.
Decidí esperar a que salieras de clase en un bar cualquiera, con una cerveza, un cigarro y el periódico. La autoescuela contigua me recordó mi futuro más próximo. Apuré la cerveza y me encendí otro cigarro, y regresé a la plaza con mi mochila repleta de miedos, maldiciendo indeciso tu viaje al tercer mundo, ese que te hizo mejor y te alejo de mis planes.
Te vi a lo lejos, tan sencilla y hermosa como aquellos días de vino y rosas en la biblioteca del barrio, cuando todo estaba atado y el futuro sonaba, como siempre, lejano. Me planteé observarte a escondidas eternamente pero un golpe de conciencia encauzó mi camino. Por fin me viste, ya cerca, sonreíste, nerviosa, y recibiste mi beso protector sobre tu frente.

lunes, 11 de julio de 2011

Soledad

Ando siempre buscando un rincón en el que nadie me moleste, silencioso y oscuro como la noche en que te fuiste, descubriendo un verso exacto en un instante de lucidez pasajera, encumbrado por las notas de cualquier banda sonora que consiga estremecerme mientras abandono mi cuerpo y me hago nada. Soy el dueño de ese tiempo, lo mató cuando la penumbra me asusta o dejo de ver tu rostro, y me resguardo en los brazos de cualquiera. Sin embargo, de un tiempo a esta parte es ella quien me alcanza y apaga las voces en las noches frías de este Julio extraño, hasta hacerme temblar, y yo solo puedo dar la luz del pasillo y entornar los ojos para no despertarme perdido, o besar las fotos del corcho, o golpear mi guitarra. Tal vez si estuvieras conmigo se iría, y ahora no sería necesario escuchar "Hand in Hand", ni "Amor de tarde" en la voz de otros.

miércoles, 22 de junio de 2011

Somos

Somos donde estamos,
petróleo y coltán enmascarados,
vendedores ambulantes de pulseras,
repartidores de abrazos y poesía,
escapar del mundo marginado.

Somos zona cero muda,
galletas de arena, pecho seco,
penumbra azotada al sol,
patera a la deriva,
cementerio de sueños.

Somos sur sin monedas,
tierra seca de caricias,
sobrevivir de los restos
en un mundo olvidado.




miércoles, 15 de junio de 2011

De aquellos años verdes

Siempre soñaba con escribir frases que evidenciaran mi largo paso por la vida, algo así como "ahora que podrías recostarte entre mis arrugas", o quizá "me sorprendo al comenzar el periódico por la sección de esquelas". Maldito ingenuo. Repaso las fotos... ¿quién no quisiera volver? a pesar de aquel día, de los gritos y mi ausencia cobarde. Volveríamos a sacar punta a los lápices cientos de veces con tal de reunirnos en la esquina del aula del segundo piso para planear la próxima escapada, reinventaríamos fechas falsas con la intención de huír y fumaríamos a escondidas entre los árboles de nuestro bosque encantado.

martes, 7 de junio de 2011

Ansioso por un verso

Ansioso por un verso, despreocupado por la forma. Las esquinas son letrinas, los rincones colchones, tu cama mi sangre. Vivir es la experiencia incompleta más completa, el tiempo es enemigo, la muerte conflicto de recuerdos, misterio por decreto, como si fueran los dueños. Septiembre es un si séptimo dubitativo de secuencia, Enero se escribe con llanto, es cruz en calendarios. 

jueves, 5 de mayo de 2011

Giro a babor

Amaneció Enero triste de nieve,
se acostó con tiniebla de ausencia
mundo de corsé, universo de mentira,
sólo, para alargarme la vida.
Alcancé el origen,
recogí tus restos impuros,
escuché la falsedad del miedo
por no soñarte en el infierno.

Brindemos que hoy es siempre todavía, que toda la vida es ahora.

"Sopla las velas y pide un deseo"

viernes, 22 de abril de 2011

Mujer misteriosa

Dormía intranquila, en mi casa, en algún lugar de algún planeta, sin la certeza de ser yo. Algo sonó al otro lado del habitáculo. Me levanté sobresaltada y corrí hacía el interruptor que da la luz. La prendí y observé la puerta de entrada en movimiento. Se abrió poco a poco, hasta descubrir un cuerpo encharcado por la lluvia. Era una mujer, casi una niña, hermosa aún con el cabello goteando sobre sus párpados. Parecía perdida y asustada. "¿Donde estoy?". Si yo lo supiera se lo habría dicho. Poco a poco se calmó. Le ofrecí una taza de té para que entrara en calor, y aceptó sin rechistar.
Nos sentamos a la luz de la hoguera y la escuche. Sentí su deseo de hablar, de contarme algo importante, y no sé por que extraña razón no sentí miedo ni desconfianza.
"Has de saber algo, un mensaje que debes transmitir. Hazle saber a mi madre que la quiero con toda mi alma, que estoy con ella y no la olvido. Que no tema". Asentí emocionada. La mujer misteriosa estaba ya totalmente tranquila, concentrada en su secreto. "Ahora tengo una misión que cumplir, debo ayudar a mis niños a cruzar el río". Se recostó en el sillón, respiró hondo y se levantó. Desapareció tras la puerta como vino, silenciosa.

martes, 15 de marzo de 2011

Breves

Déjame entrar en tu ausencia cuando caiga la noche.
Quiero saber donde escuchas mi tiempo;
y sentir que me crees, y que corra el polvo.
Déjame verte despierta, recordar tu barbilla,
tus labios, tu letra, escuchar lo que haces
ahora que te ha llevado el bando vencido.
Quiero ser luz que maldigas en madrugadas frías,
lo que no pude ser cuando fuimos,
carnaval enmascarado, sombra de niño.


Breves como el tiempo de un suspiro,
planes esquivando la coartada, 
versos cortos con aliento frío,
luces que se clavan en la espalda...

 

domingo, 6 de marzo de 2011

Flor de bulevar - Carlos Chaouen

Hay a mi alrededor sólo tejados
y un buitre que se ríe con tu risa,
un resto de hachís en la repisa
y un grito desde el mar, de mar helado...
Me duelo en este vuelo de suicidas,
me absuelvo del diluvio en tu abrazo,
no hay mejor paredón que el de tus labios,
para poder vivir, morir en vida...

Y en la calle sacan brillo a las pistolas,
y la flor de bulevar tan descontenta,
que a los ángeles caídos le dan alas
y redoblan las campanas en tu ausencia...
Y me asomo a cada rato a la ventana
esta noche que es un año en el infierno,
a ver dónde resucitamos al alba,
ojalá que sea lejos de este desierto...

Hay a mi alrededor sólo bocados,
macetas de oquedad en las ojeras,
banderas negras en la carretera
y un grito desde el bar, de bar salado...
No hay mejor religión que tus pecados,
habrá que dar la vuelta a las retinas,
me tiro de tu espalda hacia la vida,
tengo los dedos de tu amor mojados

Puedo hacerte una casita en mis costillas
por si acaso cae la lluvia a nuestro paso,
que ya tiene el corazón bastantes charcos,
por salvarte haré atentados suicidas...

jueves, 3 de marzo de 2011

Bienvenido al mundo

Abre los ojos. Este será tu hogar durante un tiempo impreciso.
¿Como contarte lo que es la vida? Lo cierto es que te sorprende a menudo. Experimentarás diferentes sensaciones dependiendo del escenario y la compañía. Aprenderás lo que te enseñen, explotarás las cualidades que te otorguen, y encontrarás siempre a quién te admire. Amarás de distintas maneras, y creeras ser el tipo más afortunado del planeta que habitas cuando alguien te susurre al oído "te quiero". Disfruta sobre todo. Déjate el alma, y sueña en vivo.
No desesperes si al despertar no encuentras lo que añorabas, tarde o temprano es probable que aparezca.
Sufrirás, y poco a poco mirarás de frente al porvenir, con sentimientos cruzados, y nada será suficientemente importante como para preocuparte.
Vive, ayuda, y haz que tu suelo sea paz. Sé la envidia de los demás. Camina con la cabeza bien alta y no te arrepientas. No guardes la duda, no dejes lugar al quizás. Preséntate como uno, no vaciles. Siente la libertad, eres el dueño del mundo, el director de tu película que acaba de empezar.
A pesar de todo, te aseguro que vale la pena.
Te espero. Bienvenido al mundo.

domingo, 20 de febrero de 2011

No estás

Puedo inundar el Mar de la Tranquilidad,
abarcar los abismos oscuros, incendiar el desierto,
descubrir nuevos mundos, destrozar mis infiernos,
perder la fe, retenerte en suspiros y sueños,
alcanzar el origen y no tener miedo.
Puedo colgarme a tu espalda sin permiso,
doblar esquinas de incertidumbre,
elegir el giro y volver a equivocarme,
emocionar sin hablar, crecer y crecer,
arrebatar las cenizas de esperanza.
Puedo esperarte sin prisas,
donde acariciamos el cielo y sudamos,
soñarte desnuda en el umbral de mi llanto,
enamorar de un vistazo, deshacerme en tinta,
mi boca en tu frente, la cruz del resguardo.
Puedo imaginar, recrearme en imposibles,
ser dios, juez y castigo,
hacer flotar sus mundos con un grito,
hombro de lagrimas y festejos,
sonreir por no ser hoy, por serlo,
rezar hasta no aguantar su peso.
Pero no habra nudo de cuerpos,
no esperaras por sorpresa,
no te sentaras a mi lado,
no, porque no estás,
porque no estás.

sábado, 12 de febrero de 2011

Sensaciones

Quien no duda no entiende. No espero a nadie. Arde el reloj.
Gris, mi vida es como el viento. Salir de este agujero gris. Luna llena, cama negra. Tu silueta en la almohada. Exceso de calma, ciclo continuo, secuelas, escamas. Musical dramatico, conciencias cruzadas. Herida de bala.
Sensaciones apagadas. Blasfemo. Kamikazes, juegatela. La carga del culpable, mi perdon. Ascender hasta alcanzar el origen, polvo.
Agarra mi cintura, baila despacio, la habitacion esta ardiendo. Golpe imposible al dictador.
Huecos en nuestros rincones. Vacio. Espacio. Dias frios, noches de invierno.

lunes, 7 de febrero de 2011

Perdonando a Dios

De un soplido han apagado tu vela, y me he quedado a oscuras. La falta de luz me impide ver más allá. Donde antes había ilusión ahora solo queda una foto llena de besos, y un adiós a un precioso velero que se pierde en la bruma, hasta confundirlo con la línea del horizonte. La música que me acompaña suena igual, pero no es la misma. ¿Problemas? Nunca los ha habido, ojalá volvieran.
Me han robado el tiempo de gritos, carne de cañón, ganas de volar. Ahora un abrazo solo es un refugio, emboscada del miedo, no una solución.
Dudo, pues me alcanzó el acorde triste que termina, y a veces sueño con salir a buscarte, descubrir el misterio, negar el rumor o asumir el engaño. Me frena la sangre, mi guitarra y el miedo. Dios ya no me envidia, y aún trato de perdonarle.


Me escuchas y te siento.

sábado, 5 de febrero de 2011

jueves, 3 de febrero de 2011

Huye del triste amor - Antonio Machado

Huye del triste amor, amor pacato,
si peligro, sin venda ni aventura,
que espera del amor prenda segura,
porque en amor locura es lo sensato.

Ese que el pecho esquiva al niño ciego
y blasfemó del fuego de la vida,
de una brasa pensada y no encendida,
quiere ceniza que le guarde el fuego.

Y ceniza hallará, no de su llama,
cuando descubra el torpe desvarío
que pedía, sin flor, fruto en la rama.

Con negra llave el aposento frío
de su tiempo abrirá. ¡Desierta cama,
y turbio espejo y corazón vacío!

sábado, 22 de enero de 2011

Vida y muerte

Como todo aquel que teme el fin, imaginamos imposibles los dias de ausencia, miradas esquivas y cenizas en el suelo. Pero finalmente fue a ti a quien alcanzo la metralla, poco a poco y de repente. Me acaricio un viento lejano, del sur, que arrastraba tus caricias hasta el mar, donde se perdian. Trate de detenerlas, y sople en su contra, pero nuestro barco ya estaba hundido. No hubo vuelos valientes, no pude obrar el milagro, y en la distancia me perdi en los dias azules, con la esperanza muerta.
Fuiste aire puro en mis pulmones sucios, destrozados por el humo cotidiano de un cigarro. En Abril sobrevole el universo, y en Julio escuche la campanada que obligaba la vuelta, y regrese en paz, dibujando una mueca concava en mi cara encharcada. Recibi abrazos y condolencias que no recuperaron ni un atisbo de aquel tiempo, pero me recordaron que no estaba solo. Ahora se que ya no habra musicales, ni tardes bohemias acompañadas de un te moro, ni publico en primera fila, ni noches atado a tu cuerpo y una manta; pero no se apagaron las luces, y avanzo sobre la "Vida y muerte" de Giacchino, esperando poder anticiparme a ese triste acorde que termina.

martes, 18 de enero de 2011

Papeles cambiados con maestro equivocado

Ahora eres tu quien precisa de mi brazo al caminar, y me pides que vaya "despacito". Soy yo quien paga en el bar, quien pasa a recogerte. No hables mal, ni conmigo ni con tus compañeros, no eres mas por eso, me lo enseñaste tu. Te enseño las novedades en papel, y tu cara refleja admiracion y envidia. Te prometo que un dia iremos a pescar.
Ten cuidado con ese escalon, no te tropieces. Me hablas de cosas de niños, aunque ya no sueñas como uno de ellos, solo te dejas llevar por la corriente, sin dejar marcas, a escondidas, sobreviviendo por los pelos a cada dura noche de invierno. ¿Como son tus dias? ¿en quien piensas? ¿a que aspiras?.
Ha pasado el tiempo, y aunque aun escueces, no quiero llorar sobre un libro cerrado de madera barnizada, con tu nombre y tu fecha, a sabiendas de poder haber cambiado tu suerte, tus dias. De sobra sabes que no soy un buen apoyo, asi que no pidas mas de la cuenta, solo puedo ofrecerte mi camino; si quieres, camina.

domingo, 9 de enero de 2011

Principios

Tras 22 años de suspiros, respiros, ahogos, ausencia, y con cierta veteranía en la vida, aunque dispuesto a sorprenderme en cada esquina, dispongo:
Vivir al día;no conformarme; no planear cosas más allá de lo necesario; ser emprendedor; despertarme cada día con ganas de vivirlo; no desperdiciar el tiempo; hacer felices a los míos, cuidarlos y saber distinguirlos; valorar más las cosas pequeñas y menos las grandes; disfrutar, viajar, sorprender, querer... vivir.